En un mundo que nos pide estar disponibles todo el tiempo, rendir al máximo y poder con todo, una de las decisiones más importantes, y a veces más olvidadas, es elegirnos a nosotros mismos. El amor propio no debe verse como un lujo ni una moda, sino como una forma de salud cotidiana que se nota en cómo pensamos, cómo cuidamos nuestro cuerpo y cómo nos relacionamos.