Aunque suele asociarse con la infancia, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una condición del neurodesarrollo que puede acompañar a las personas durante gran parte de su vida. Se caracteriza por síntomas persistentes de inatención, hiperactividad e impulsividad que afectan el desempeño académico, laboral, social y familiar, con un impacto directo en la calidad de vida.